dimarts, 17 de març del 2009

DRAMATIZACION DE UN CAPÍTULO DEL LIBRO

Capítulo XIV

DON DEMETRIO: La vieja miente. Mirad

(enseña una placa dorada)

DOÑA ANA: ¿Dónde hallasteis esto?

DON DEMETRIO: Lo tenía una india. Es oro. La cacica nos engaña.

DOÑA ANA: No hay signo alguno de riqueza enel poblado.

DON DEMETRIO: Puede ser todo similación. Yo os aconsejo prender a la cacica y que se le dé tortura, si es preciso, hasta que diga la verdad.

DOÑA ANA: Descansemos, don Demetrio. Mañana se resolverá lo que convenga.

(al día siguiente)

CACICA: No es ésa la protección que yo esperaba de rey tan grande como el que anuncias. Ya no quiero que sigáis en el poblado. Tendrás comida para los tuyos, pero cuando el sol esté alto debéis haberos ido.

(Doña Ana se mostró furiosa por los actos de don Demetrio)

DON DEMETRIO: Señora, no hemos recorrido tantas leguas y pasado todos esos trabajos para parar en remilgos. Buscamos una ciudad de oro y por Dios que, si es ésta, el oro debe salir a la luz aunque haya que desmoronar las casas y levantar el mismo suelo que pisamos.

DOÑA ANA: Está claro que aquí no hay sino lo que vemos. Gente pobre es, y que vive por sus manos. Estos no son los reinos del gran Moctezuma. Sin dida el peregrino puso en su carta una de tantas fábulas de tesoros como por ahí corren.

DON DEMETRIO: ¿Qué pensáis, pues, hacer?

DOÑA ANA: Primeramente, satisfacer a nuestra anfitriona. Los autores de los desmanes de esta noche han de ser castigados.

DON DEMETRIO: ¿Tenéis miedo de esa vieja?

DOÑA ANA: Hay ante todo razones de justicia. Pero también debemos considerar que los guerreros de este poblado están a punto de regresar y que, mermaods como estamos, los soldados y los caballos débiles, tan lejos de nuestros barcos, cualquier guerra puede resultar fatal para la expedición.

DON DEMETRIO: ¿Y cuál es nuestro destino ?

DOÑA ANA: La cacica me dijo que, hacia el sur, hay abundancia extraordinaria de estas perlas. Ya veis que son muy puras y valiosas. Es mi parecer que sigamos esa ruta. Cualquiera que sea el resultado de nuestra búsqueda, iremos luego hacia el oeste, retornando al gran río, y a los barcos.

DON DEMETRIO: Mas quedan muy pocos días para que se cumpla el plazo de espera que dimos a las tripulaciones.

DOÑA ANA: Tiempo suficiente para esta entrada. Ellos esperarán.

DON DEMETRIO: Yo propongo retornar ya a los barcos, señora. Creo que seguir esta empresa no va a reportarnos beneficio alguno.

Trailer de Narraciones Extraordinarias

dilluns, 16 de març del 2009

Si mi personaje fuera poeta diría...

(poema escrito por Juana)


Nunca pensé que haría ésto
dejar todo atrás, todo muerto.
Esconderme en otra persona,
una persona distinta a mí,
de diferente forma,
distinta a la que una vez fuí.
...
Nunca pensé que te encontraria,
que te esconderia cosas y te mentiria
solo para estar más unida a tí,
solo para que te fijaras en mí.
...
Esconderme en otra persona,
una persona distinta a mí,
me permitió llegar a tí.
Pero mi cuerpo se desmorona
al saber que nunca me amarás
tanto como lo hago yo.
...
Nunca pensé que tendria que decir
todo lo que siento por tí.
Pero es el momento de decirte
con dos palabras, TE QUIERO.
...

dijous, 12 de març del 2009

RELACIÓN DE LA NOVELA CON OTRAS SEIS REALIDADES






SI FUERA UNA CANCIÓN. Sería If I were a boy, de Beyoncé. Porqué refleja Cómo sería la vida de una chica si fuera un hombre, y eso me recuerda a Juana, que se tiene que disfrazar de hombre por culpa de su padrastro.






SI FUERA UN COLOR. Sería el Marrón. Porqué el marrón se haze mezclando verde (color de la esperanza) y rojo (color del amor)





SI FUERA UN ANIMAL. La pantera. Es una animal salvaje, y eso me recuerda a los indios. Y a parte, la pantera vive un la selva, que es donde transcurre la mayor parte de la historia.







SI FUERA UN JUEGO. Sería el Monopoli. El monopoli es divertido al principio, cuando compras casas y haces hoteles, pero al rato te acaba cansando. El libro es igual, a ratos es divertidos y a ratos no tanto.






SI FUERA UN CUBIERTO. Un cuchillo. El cuchillo te ayuda a cortar y a comer, pero también pude s hacerte daño con él. Eso refleja que en el libro unos pueden ser buenos y de repente traicionate.






SI FUERA UNA PELÍCULA. Sería La Isla del Tesoro. Porqué también hay un grupo de gente que se dirige a descubrir oro. Hay un chico rico que refleja a Miguel, porque es el joven de la tripulación i es muy temeroso. Hay otro chico que se acaba descubriendo que es una chica, como Juana.

dijous, 5 de març del 2009

EL MONÓLOGO DEL PERSONAJE.



Vaya, hoy me encuentro mucho mejor, aunque todavía me duele un poco la cabeza. Puede que si cambio de posición se me pase. ¡Oh Dios! Juan, que tiene en el pecho, esos bultos... ¡Tetas! No me lo puedo creer. ¡Juan con tetas! ¿El mundo se ha vuelto loco o qué? Si tiene pechos quiere decir que es una mujer. ¿por qué no me lo habrá dicho antes? Dios, me parece que todavía estoy en estado de shock. No lo entiendo, ¿Por qué se hizo pasar por un chico?
No se que hacer, ¿Lo despierto o no lo despierto? Bueno mejor me tendría que preguntar si la despierto.
Venga voy a despertarla. Uno, dos y tr.... Pff, no puedo. ¿qué le digo cuando la despierte? ¿Y si se enfada? Estoy echo un lio. Bueno, ahora sí, voy a despertarla. Vaya, que piel mas suave, nunca me había fijado. La verdad es que es muy bonita, tiene unos rasgos de la cara preciosos. ¿Cómo no me pude haber fijado antes?
¡Mierda! Se está moviendo, seguro que la he despertado. ¡Claro! Cuándo se despierte haré ver que no he visto nada. No, no, eso no lo puedo hacer. ¡Se está despertando! Que hago, que hago. De acuerdo, se lo digo y problema resuelto.

dimecres, 4 de març del 2009




DOS FINALES POSIBLES


PRIMER FINAL


Justo cuando Juana me besó, me desveló todos sus sentimientos hacia mí, yo no era solo un amigo para ella. Lo que más me sorprendió es lo que estaba despertando en mí ese beso, sentía cosas que nunca había sentido. Me gustó. Juana se hecho atrás de repente, y me pidió perdón por el beso, entonces la besé yo. Fue el beso mas bonito, romántico y apasionado que nadie me había hecho nunca. Se puso a llorar, y yo no sabía que decirle. No soy demasiado experimentado en estas cosas.
- Miguel, no nos volveremos a ver, verdad ?
- Pero, claro que sí, cómo […]
- No me mientas por favor

Todavía se puso a llorar más y más fuerte. El corazón se me rompió al verla así, y no podría soportar no verla más. Entonces fue cuando tuve que tomar la decisión más importante de mi vida. La cogí del brazo y me la llevé. Cogimos el barco que estaba al lado del nuestro, y sin saber a donde nos dirigíamos, abandonamos a todos los que nos envolvían, familia y amigos.
Nunca me arrepentí de haber tomado esa decisión, con ella, he sido el hombre, si se puede llegar a decirme hombre, más feliz del mundo.




SEGUNDO FINAL


Estábamos todos en el barco, volviendo a España. No hacía muy buen tiempo pero se podía soportar. Un día estábamos todos en la mesa desayunando cuando, de repente, Lucía cayó desplomada en el suelo, cómo se le hubiese dado un ataque al corazón. Tenía un pañuelo en la mano manchado de sangre, entonces descubrimos que tenía tuberculosis. Intentamos bajarle la fiebre pero al cabo de media hora murió. Reinó el silencio de el barco durante días, hasta que hubo el segundo intoxicado por la tuberculosis. Los tripulantes empezaban a inventarse historia de que todos acabaríamos muertos a causa de la tuberculosis, pero, quien puede llegar a creer eso. Mucho de los tripulantes cogieron los botes y se fueron. Solo quedábamos Ginés, Doña Ana, Juana, el capitán, dos tripulantes más y yo. Poco a poco les fue afectando a todos la tuberculosis. Solo quedábamos Juana, Doña Ana y yo, pero no quedaban botes.
- Chicos, no os preocupéis, os sacaré de éste infierno.
- Doña Ana, usted no puede hacer esfuerzos, sabe que si los hace empeorará, y no podemos perderla a usted también -. dijo Juana.
- No me pasará nada, estad tranquilos.

Se fue a la borda a intentar dar rumbo al barco, pero no lo consiguió, al ver que no volvía subimos a ver que pasaba y nos la encontramos en el suelo. Llegamos demasiado tarde.
- Miguel, estoy asustada, ¡marchémonos de aquí!
- Juana tranquila, no nos pasará nada, además no hay botes, ¿Como quieres irte?
- No lo se, nademos, seguro que algún barco nos encuentra

La abracé y se quedó dormida al instante. No sabía que hacer, tenía la menta totalmente nublada. A la mañana siguiente me desperté con mucho dolor de cabeza y mucha fiebre. Tuberculosis.
- Miguel, yo te cuidare. Saldremos de ésta, tranquilo. ¿ Duérmete, si ?
Cerré los ojos para dormir, pero no lo conseguía, entonces escuché a Juana llorar. Sabía que también se encontraba mal y tenía fiebre, pero no me lo decía.
- Juana, ven, ven conmigo por favor.
- Estoy aquí. ¿ Qué te pasa ?
- Tengo frío. Tengo frío.

Me abrazó con todas sus fuerzas para darme su calor, pero fue tanto el esfuerzo que hizo que al despertarme la vi allí, a mi lado, sin vida. La abracé, con todas las pocas fuerzas que me quedaban, cómo si con un abrazo pudiera despertarla, pero no lo hizo. Poco a poco noté que se me acababan las fuerzas, y los ojos se me cerraban. Había llegado mi hora.
Ilustración de la novela en 10 imágenes





Hay faltas de ortografía, perdón.

dilluns, 2 de març del 2009

DIEZ AÑOS DESPUÉS... Epílogo de la novela.


Tengo 25 años, estoy casado con Lucía y tengo dos hijas preciosas. Desde que volvimos de América solo recibí una carta de Doña Ana, diciéndome que todo le iba bien.
Un día de hace un año, fui a la gran ciudad porqué me tenía que encargar de un trabajo con los caballos. Entonces la vi. Era Juana, vestida de arqueóloga. En cuanto me vio, vino corriendo y me abrazó, dándome un beso en la boca y diciéndome cuánto me ha echado de menos todos estos años. Le conté que me había casado con Lucía, y se quedó pasmada, enfureció de golpe y se marcho a su hotel, el Hillton.
Esa noche no pude dormir, recordando todos los momentos que pasé con ella, y cómo había herido nuestra amistad aquella tarde.
A la mañana siguiente fui al Hillton a verla, sin decirle nada a mi mujer. En cuanto me vio salió corriendo, pero conseguí cogerle el brazo, entonces la besé. Tuvimos una aventurilla que duró muy poco, porqué Lucía parió a mi segunda hija, y tuve que dejar de ver a Juana. Ella se fue, sin decir nada, i no la volví a ver ni a hablar con ella hasta hoy, que he recibido una carta suya diciéndome:
Miguel, ven ésta noche en el puerto, escápate de tu mujer y ven conmigo a África, allí nadie nos molestará.
Si no vienes entenderé que no quieres estar con migo.
Espero que vengas. Juana.
Me arrepiento de muchas cosas en ésta vida, pero hay algo de lo que no me voy a arrepentir nunca. No iré a África.